¿A veces no tienes la sensación de estar ciego? Y otras veces… ¿ no piensas que lo que deberías estar es mudo? mudo, mudo por completo, narices! En tantas ocasiones deberíamos callar… y hablamos, si… más bien despotricamos, llegamos a decir cosas que en el mejor de los casos son tomadas como estupideces y en los peores pueden llegar a ofender tanto como para hacer daño a una persona a la que amamos. Lo más patético: son cosas que realmente no sentimos.
Otras veces un silencio hiere más… el caso es que sea como sea, proyectamos nuestros propios males, problemas, preocupaciones, paranoias… en la persona /personas más cercanas, aquellas que realmente están a tu lado en todos los momentos, buenos y quizá, en mayor medida, malos… porque son en esos cuando realmente los necesitamos, ¿y cuál es el pago? Tú y yo lo sabemos perfectamente ¿verdad?
Hace tiempo deje de confesarme, si, lo hacía… no me preguntes por qué, ni tampoco por qué deje de hacerlo, es lo de menos… lo importante es la certeza que tenemos de saber que confesarse, desahogarse, expresarse o como quieras llamarlo, es una necesidad. Esta necesidad genera a su vez otra necesidad para saciarla, la necesidad de disponer de un medio para expresar aquello que te perturba, ese medio o bien puede ser cualquier superficie donde poder dibujar, pintar o escribir, cualquier material adecuado para modelar, esculpir… un instrumento musical con el que poder componer, improvisar, el propio cuerpo o unas simples cuerdas vocales.
Por último nos falta lo más importante, una persona, una persona que nos escuche, nos observe simplemente, que centre su atención en aquello que intentamos expresar y que por favor no se sienta indiferente ante ello, pues así demostrará que realmente nos ha comprendido. Y eso amigo es lo que necesitamos, comprensión por parte de los demás.
Cierto es que no debiéramos de pedir algo que nosotros no proporcionamos, por ello deberíamos de hacer un importante esfuerzo en cultivar la empatía.
Sabemos que todos, en menor o mayor medida somos egoístas, rozamos o incluso sobrepasamos los límites del egocentrismo, eso sin tener en cuenta en el estado de ceguera en el que nos encontramos, estado propicio para un mar de prejuicios, odios, indiferencia, pasividad, conformismo, violencia…
Probablemente no nos dediquemos a inmolar edificios por fines ideológicos o vete tú a saber qué, ni tampoco al tráfico humano, ni a abusar de nuestro poder… ¿poder? qué graciosa soy, si el poder lo da el dinero y estamos pelaos´ jajaja bueno, a lo que realmente voy (aunque en un principio no pareciera que fuera hablar de esto… a la marcha he cambiado, es lo que tiene improvisar, todo son ventajas :P) el caso es que no nos consideramos terroristas, ni mal tratadores ni proxenetas, ni delincuentes, ni asesinos ni tampoco responsables de la crisis, y no hablo de la crisis económica, ese es el menor de problemas que atravesamos… hablo de una crisis espiritual de mil pares de narices. El mundo huele a cloaca y os aseguro que tu, tu tía, la vecina y yo somos también responsables de ello. No hace falta ser nada de lo que he enumerado antes, simplemente un ciudadano más que como tal está involucrado en esta espiral terrible.
Lo que voy a decir a continuación, no quiero que se tome al pie de la letra, tampoco pretendo ofender a nadie, es una simple opinión, totalmente subjetiva, puede, que producto de mi ceguera (porque yo también la sufro por desgracia, aunque me estoy tratando para combatirla…) esta sea un prejuicio, pero… necesito expresarme!
Allá voy! pienso que no es menos mal tratador el que maltrata a su esposa o marido o hijo o padre o madre o… que aquel que se maltrata día tras día así mismo, que no es fiel a sus ideas, ni obra de acuerdo a ellas… tampoco es menos asesino aquel que arrebata la vida a alguien que el que no hace nada por paliar la contaminación, la deforestación, el hambre, las guerras… ni es menos terrorista un fanático suicida que cualquier ciudadano que participa en la destrucción del planeta, en consecuencia en la destrucción de la humanidad, (aunque suene muy exagerado) en la autodestrucción, como si se tratase de un terrorista suicida, sin punto de comparación, claro está, pues el suicida lo hace preso de sus temores, convicciones y prejuicios, es un fanático… podría incluso decirse, una víctima, como lo somos desde otra perspectiva nosotros, victimas de nuestro propio ego, de un consumismo desenfrenado, esclavos de este sistema capitalista, responsables de la perdida de determinados valores, de nuestra propia auto destrucción por permanecer pasivos e indiferentes al problema, sin hacer nada por solucionarlo, contribuyendo a empeorarlo, día tras día, a fuego lento… sin embargo, nosotros no nos consideramos eso, claro que no, no somos asesinos, ni terroristas, no atentamos contra los derechos humanos del hombres ni tampoco ponemos bombas, ni hemos asesinado a ninguna persona, ni hemos talado millones de hectáreas de árboles, ni degollamos animales, ni , ni, ni… tan solo nos sobre alimentamos y generamos montones de sobras, basura, mientras otras personas en otra parte del planeta se mueren de hambre, utilizamos nuestro vehículo para ir a la vuelta de la esquina, envenenamos el aire, derrochamos agua y consumimos delirantemente cualquier tipo de producto.
Todo sea en pro de nuestra propia comodidad, de una mayor calidad de vida, en pro de un magnífico sistema, que tenemos que cultivar como buenos ciudadanos alienados que somos, el capitalismo, respaldado por el neoliberalismo. Adelanté, no tienes que hacer nada, limítate a hacer lo que has hecho hasta ahora, valiente ;)
¿Algún día llegaremos al límite de considerarnos todos productos?, ¿llegaremos a consumirnos unos entre otros?, ¿cómo lobos? vaya, vaya... Hobbes llevaba razón... a ver si hay suerte, espero que sólo sea en sentido metafórico como lo he hecho yo, en todo momento, en el texto.
Otras veces un silencio hiere más… el caso es que sea como sea, proyectamos nuestros propios males, problemas, preocupaciones, paranoias… en la persona /personas más cercanas, aquellas que realmente están a tu lado en todos los momentos, buenos y quizá, en mayor medida, malos… porque son en esos cuando realmente los necesitamos, ¿y cuál es el pago? Tú y yo lo sabemos perfectamente ¿verdad?
Hace tiempo deje de confesarme, si, lo hacía… no me preguntes por qué, ni tampoco por qué deje de hacerlo, es lo de menos… lo importante es la certeza que tenemos de saber que confesarse, desahogarse, expresarse o como quieras llamarlo, es una necesidad. Esta necesidad genera a su vez otra necesidad para saciarla, la necesidad de disponer de un medio para expresar aquello que te perturba, ese medio o bien puede ser cualquier superficie donde poder dibujar, pintar o escribir, cualquier material adecuado para modelar, esculpir… un instrumento musical con el que poder componer, improvisar, el propio cuerpo o unas simples cuerdas vocales.
Por último nos falta lo más importante, una persona, una persona que nos escuche, nos observe simplemente, que centre su atención en aquello que intentamos expresar y que por favor no se sienta indiferente ante ello, pues así demostrará que realmente nos ha comprendido. Y eso amigo es lo que necesitamos, comprensión por parte de los demás.
Cierto es que no debiéramos de pedir algo que nosotros no proporcionamos, por ello deberíamos de hacer un importante esfuerzo en cultivar la empatía.
Sabemos que todos, en menor o mayor medida somos egoístas, rozamos o incluso sobrepasamos los límites del egocentrismo, eso sin tener en cuenta en el estado de ceguera en el que nos encontramos, estado propicio para un mar de prejuicios, odios, indiferencia, pasividad, conformismo, violencia…
Probablemente no nos dediquemos a inmolar edificios por fines ideológicos o vete tú a saber qué, ni tampoco al tráfico humano, ni a abusar de nuestro poder… ¿poder? qué graciosa soy, si el poder lo da el dinero y estamos pelaos´ jajaja bueno, a lo que realmente voy (aunque en un principio no pareciera que fuera hablar de esto… a la marcha he cambiado, es lo que tiene improvisar, todo son ventajas :P) el caso es que no nos consideramos terroristas, ni mal tratadores ni proxenetas, ni delincuentes, ni asesinos ni tampoco responsables de la crisis, y no hablo de la crisis económica, ese es el menor de problemas que atravesamos… hablo de una crisis espiritual de mil pares de narices. El mundo huele a cloaca y os aseguro que tu, tu tía, la vecina y yo somos también responsables de ello. No hace falta ser nada de lo que he enumerado antes, simplemente un ciudadano más que como tal está involucrado en esta espiral terrible.
Lo que voy a decir a continuación, no quiero que se tome al pie de la letra, tampoco pretendo ofender a nadie, es una simple opinión, totalmente subjetiva, puede, que producto de mi ceguera (porque yo también la sufro por desgracia, aunque me estoy tratando para combatirla…) esta sea un prejuicio, pero… necesito expresarme!
Allá voy! pienso que no es menos mal tratador el que maltrata a su esposa o marido o hijo o padre o madre o… que aquel que se maltrata día tras día así mismo, que no es fiel a sus ideas, ni obra de acuerdo a ellas… tampoco es menos asesino aquel que arrebata la vida a alguien que el que no hace nada por paliar la contaminación, la deforestación, el hambre, las guerras… ni es menos terrorista un fanático suicida que cualquier ciudadano que participa en la destrucción del planeta, en consecuencia en la destrucción de la humanidad, (aunque suene muy exagerado) en la autodestrucción, como si se tratase de un terrorista suicida, sin punto de comparación, claro está, pues el suicida lo hace preso de sus temores, convicciones y prejuicios, es un fanático… podría incluso decirse, una víctima, como lo somos desde otra perspectiva nosotros, victimas de nuestro propio ego, de un consumismo desenfrenado, esclavos de este sistema capitalista, responsables de la perdida de determinados valores, de nuestra propia auto destrucción por permanecer pasivos e indiferentes al problema, sin hacer nada por solucionarlo, contribuyendo a empeorarlo, día tras día, a fuego lento… sin embargo, nosotros no nos consideramos eso, claro que no, no somos asesinos, ni terroristas, no atentamos contra los derechos humanos del hombres ni tampoco ponemos bombas, ni hemos asesinado a ninguna persona, ni hemos talado millones de hectáreas de árboles, ni degollamos animales, ni , ni, ni… tan solo nos sobre alimentamos y generamos montones de sobras, basura, mientras otras personas en otra parte del planeta se mueren de hambre, utilizamos nuestro vehículo para ir a la vuelta de la esquina, envenenamos el aire, derrochamos agua y consumimos delirantemente cualquier tipo de producto.
Todo sea en pro de nuestra propia comodidad, de una mayor calidad de vida, en pro de un magnífico sistema, que tenemos que cultivar como buenos ciudadanos alienados que somos, el capitalismo, respaldado por el neoliberalismo. Adelanté, no tienes que hacer nada, limítate a hacer lo que has hecho hasta ahora, valiente ;)
¿Algún día llegaremos al límite de considerarnos todos productos?, ¿llegaremos a consumirnos unos entre otros?, ¿cómo lobos? vaya, vaya... Hobbes llevaba razón... a ver si hay suerte, espero que sólo sea en sentido metafórico como lo he hecho yo, en todo momento, en el texto.


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