Fíjate en las comisuras de sus labios, finos, de color rouge forever super stay, en el hoyuelo que se forma en el centro de su pequeña frente, en su nariz ancha y porosa, en su piel cetrina y resistente, en sus ojitos verdes grisáceos que cambian de color, en su mirada melancólica y enigmática, en sus arrugas que dotan a su rostro envejecido carácter. En el conjunto que configuran sus particularidades.
Ahora, con el paso del tiempo, lo único que perdura inmutable es su nombre.
Luego, cuando no esté, lo único que perdurará será el recuerdo de su esencia.
Sólo iba a decirle que dejara de mirar de manera indiferente; que se detuviera a observar detenidamente cada detalle. Para no olvidar(la).
