" Lo que no comprendas, lo que se te escape o te supere, dibújalo aunque sea mal, aunque sea a grandes trazos. Querer dibujar algo es tener que detenerse a observarlo, y observar, ya lo verás, es comprender..."

domingo, 1 de noviembre de 2009

Sólo iba a decirle

Fíjate en las comisuras de sus labios, finos, de color rouge forever super stay, en el hoyuelo que se forma en el centro de su pequeña frente, en su nariz ancha y porosa, en su piel cetrina y resistente, en sus ojitos verdes grisáceos que cambian de color, en su mirada melancólica y enigmática, en sus arrugas que dotan a su rostro envejecido carácter. En el conjunto que configuran sus particularidades. 
Ahora, con el paso del tiempo, lo único que perdura inmutable es su nombre. 
Luego, cuando no esté, lo único que perdurará será el recuerdo de su esencia. 
Sólo iba a decirle que dejara de mirar de manera indiferente; que se detuviera a observar detenidamente cada detalle. Para no olvidar(la).

miércoles, 14 de octubre de 2009

¿De qué estaba hablando?

Antes tenía cosas que contar. Ahora sigo teniendo cosas que contar. Siempre tendré cosas que contar. Siempre tendremos cosas que contar; porque siempre nos están y estarán pasando cosas.
Repetitivo.
De la vida se ha hablado mucho. De todo se ha hablado mucho. Todos hablamos de todo. Por los codos. Muchos son los que han escrito. Pocos son los que han dicho algo nuevo; porque todo está escrito.
Mentira.
Verdad.
Sobre la mentira y la verdad también han hablado.
Hablan.
Sabemos que está mal mentir. Que verdad no hay más que una. Universal. Pero mentimos. Miente también aquel que diga que nunca ha mentido.
Verdad, mentira, todo, nada, nunca, siempre, cosas...
No me agrada utilizar estas palabras, términos, conceptos, símbolos... son muy ambiguos y plenos.
No me gustan las convenciones, normas ni valores; porque implican desacuerdos y fomentan prejuicios.
Cuando me pongo a escribir, siempre hay algo que me propongo: hablar lo más mínimo sobre mi. Nunca lo consigo. También hay otra cosa que me propongo: contar algo de la manera más concisa y clara posible. Tampoco suelo conseguirlo. Por último me propongo: no escribir basura.
...Y no seré yo quien lo considere, cada cual, según su criterio.
Se preocupan bastante por fomentar la lectura entre los más jóvenes. Los jóvenes, con las nuevas tecnologías o vete tu a saber qué, les resbala leer o no. Chupan muchas imágenes, entre otras cosas. Eso es todo. Me pregunto si esto es algo negativo. Sabemos que la ignorancia es negativa. Que la educación es necesaria y positiva. Se supone que es bueno leer, pero... sólo digo (porque siempre tengo algo que decir o contar) que tenemos que llevar cuidado con lo que leemos, escuchamos, vemos, hacemos, decimos y escribimos.
Por eso, leo, con cuidado, me creo la mitad de lo que veo y escucho, procuro hablar poco y escribir lo necesario; porque aunque algunos les cuesta creer que escribir no es necesario, para mi lo es. Como el aire para respirar ( y disculparme por la comparación tan poco original).
¿De qué estaba hablando?
Aunque sea una necesidad, nunca he tenido muy claro si es una buena idea escribir.
Mi corazón es constante pero va lento; a mi novio le cuesta sentir los latidos de mi corazón aunque sabe cómo ponerlo a mil por hora.
Mi mente tampoco descansa y también necesita estímulos, sin embargo, va rápida, a su aire, a mil por hora, siempre. Y ese es un problema.
Me gustaría encontrar la manera, el modo de controlarla. Es curioso, pero siempre se me ha dado mejor controlar a mi corazón que a mi mente. No sé ni quiero saber por qué.
Qué absurda soy. Tampoco sé por qué me dirijo a un público. Bueno, quizá el espirito santo lo lea.
Me vale.
Mentira.
No me vale.
Todo es absurdo.
Basura.
J o d e r!

martes, 21 de abril de 2009

Arcadia de Arp



En el año de gracia de 1975 cuando iba a coger el último barco, Arp descubrió que el mundo era redondo. Unos años antes, en otro punto del planeta, Malevitch, en un instante de lucidez, había descubierto que el mundo era cuadrado. A partir de ese momento, la mitad de el mundo es redonda, y la otra mitad cuadrada, y nadie de ha quejado. Porque es justo y razonable. Ahora hay esos dos principios fundamentales y ambos tienes igualmente razón, como dos sexos que se oponen y se unen. ¿Quién va a reprochar a la mujer que sea mujer y al hombre que sea hombre?. Entre los dos rehacen cada día un mundo redondo y cuadrado, cada día se pelean y cada día se aman. Los niños que engendran on pequeños monstruos de belleza y fuerza.
ESCOLIO. La tierra es redonda porque la varita mágica la creó embarazada. Está embarazada porque es una manzana. Es una manzana porque tiene brotes. Tiene brotes porque es un alto relieve. Las manos que esculpen nunca dejan de palpar los alto relieves dela tierra, la tierra afila sus brotes. Palpar, es como el sol, palpa, palpa, palpa, palpa sol. Tanto palpa el sol, tanto palpan las manos del sol que la hermosa dama pare. Y el escultor recibe en sus manos una configuración, una concentración humana, una geometría matinal, un ángulo, un “hurlou” o un pan de cada día. Y así se llenó la tierra, súbitamente, de los altos relieves de Arp. Descorre las cortinas: altos relieves de Arp; retira los encajes: altos relieves de Arp; desenmascara el paraíso; altos relieves de Arp; disipa las tinieblas; altos relieves de Arp; mira por el ojo de la cerradura; altos relieves de Arpa; explora playas vírgenes; altos relieves de Arpa; rompe el santo de los santos; altos relieves de Arp. En cuanto a la parte cuadrada del mundo, desde aquí podemos verla. La conocemos solo por cálculos sabios, por cuadraturas del círculo. Para hacer el descubrimiento de Malevitch hay que tener infusas todas las matemáticas, pero la presencia de esa mitad del mundo se la debemos a él. Si hay arquitectos e ingenieros, se lo debemos a él. Si hay caminos y puentes se lo debemos a él, si hay rascacielos y tiralíneas, tresbolillos y ultrasonidos, habitaciones y vidas rosas, se lo debemos a él.
El alto relieve recoge el día; el cuadrado planta. Recoger es cuidar con amor, conservar; plantar es calcular, conservar el porvenir. El hombre Arpa es el hombre de Montaigne “ondulante y diverso”. Pero también está el hombre Arpa lleno de humor, de ideas revoltosas. También es el hombre místico que intenta leer todos los misterios en los reflejos de la uña de su pulgar. Por eso en las obras de Arp encontramos tantas veces la forma ligera y compacta de la uña de su pulgar. Hay muchísimos significados ocultos en esta forma alargada, redondeada, claramente dibujada. Se puede decir en cierto sentido, que la sombra de ese pulgar es el ombligo del mundo. Después de haber sido el ombligo de Arp. Muchos ombligos se creen el ombligo del mundo, pero éste es una uña encarnada. La uña del pulgar de Arp encarna un significado universal. Ahora bien este significado universal está en relación directa con la nariz de Arpa. Su nariz mira la uña del pulgar día y noche, noche y día. La mira y la atraviesa por el centro geométrico, ahí accede al infinito. Tal es la excepcional calidad de esa nariz que decir que Arp ve tan lejos como su nariz es concederle la segunda vista, el sexto sentido y la penetración de todos los secretos.
ESCOLIO. Porque, nosotros, en definitiva, Arp también es una manzana. No se parece a ninguno de nosotros. Su inteligencia no es chapoteo o un reflejo; está mucho más cerca de la naturaleza vegetativa, lenta, definitivamente flexible, acolchada, maciza, mucho más segura que la de los intelectuales ¿qué hacen estos últimos sino resplandecer aparatosamente, qué anuncian sino el vacío espectacular de su jerga? ¿no opinan siempre sobre todo? ¿alguien ha oído decir a un intelectual: “no lo sé”? Arp se preocupa por tener sabor. Hay mucho más saber en el sabor que en la ciencia. Hay mucha más ciencia en el sabor que en la elocuencia, hay mucho más sabiduría en un fruto que en un intelectual. Está escrito ”En verdad, en verdad os digo, si no os parecéis a una manzana nunca estaréis en el reino de los cielos”. Por eso, los más astutos de nosotros han dejado su piso tradicional y calentito y se han convertido en vegetales de las aceras. Tomad y comed, dicen, y dadnos una patada. Porque en la vida de los vegetales es el aprendizaje del cielo. Su substancia toda la fabrican con el fervor de la luz. La luz les posee. No hay intermediario entre una manzana y el sol. No hay intermediario entre un alto relieve de arp y el sol, entre un relieve de Arp y las estrellas. El cielo los habita.
La grandeza de Arp es su simplicidad. Lo que él hace cualquiera puede hacerlo. Aparentemente. Como todo el mundo puede hacer como Mondrian y como Malevitch. Pero nadie es Mondrian ni Malevitch. A ellos mismos les ha costado mucho trabajo ser ellos mismos. La mayor conquista es conseguir ser uno mismo, y la cumbre de uno mismo es la simplicidad, de suerte que la simplicidad es la cosa menos simple del mundo. Tan poco simple como recuperar la inocencia del corazón.
Los niños conoces el secreto de la verdadera simplicidad. Dibujan y pintan exactamente como respiran y qué maravilloso es el mundo que sale de sus manos inhábiles. Un mundo bello porque es verdadero. No ponen ningún arte en lo que hacen, y sin embargo ahí encontramos el arte verdadero. No ponen ningún arte en lo que hacen y nos dejan impotentes. Por desgracia todo está perdido en cuanto entra en juego el sentimiento de valor. Ya no hay juego cuando entra en juego el éxito y el provecho. Entonces, para quienes han nacido artistas, para aquellos a quienes hemos llamado verdaderos artistas, empieza el largo camino de la reconquista del juego, quiero decir del puro desinterés.
Arp es uno de esos raros privilegiados ante cuya obra cabe preguntarse si alguna vez han dejado de ser niños. De la ingenuidad original parece haber pasado a la conciencia y a la madurez sin haber dejado nunca de jugar inocentemente, de ejercer el don gratuito.
Se desliza sobre la línea curva de sus toboganes que tienen formas femeninas y encantos de escritura. DE cuando en cuendo los detiene con un golpe seco, rectilíneo. Pero al instante vuelve a ondular sobre sus suaves lagos de amor deambulando de ola en ola. A veces, por diversión arruga el papel para simular la cólera, para contradecirse a sí mismo, El sabe – lo siente- que el distintivo del hombre consiste precisamente en esa contradicción en esa contradicción interna que no le deja en paz. Entonces lo mejor es arrugar el papel.
¿Existe un arte de arrugar papel? Para toda cosa hay un arte particular. Hay un arte para pelar guisantes, hay un arte para beber a chorro, hay un arte para decir buenos días, y hay un arte para arrugar papel: cuando se le estura de nuevo reproduce las líneas de la mano. ¿Qué hay que leer en esas líneas o más bien qué hay que soñar?. Las líneas de Arp están hechas de bondad y de ternura. Todas sus formas son señales de encanto y generosidad. Las líneas de Arp son imágenes de felicidad, prefiguraciones de armonías futuras, que se pueden pensar pero no realizar. Por eso las formas de Arp, ya en su misma elaboración, tienen algo intemporal y clásico. Volver a pensar el mundo a través de una forma de Arp es, de alguna forma, reintegrar Arcadia, UNA Arcadia que en sí misma escondería todas las galas de pastores, todos los refinamientos del Atica. ¡Arcadia, Arcadia! O ilusoria Arcadia, Arcadias pasadas y Arcadias futuras, no es una de tus menores méritos, Arp, habernos hecho soñar con ellas en este siglo de hierro.
Michel Seuphor París, 1950-56
De nacionalidad incierta, como lo fue su fecha de nacimiento y su destino, en la medida en la que él mismo pudo hacer valer los derechos de la fantasía sobre cualquier concepsión mezquina de la realidad, como cabe esperar de un poeta, Arp atravesó de punta a cabo toda la singularidad de la vanguardia histórica sin tener que agarrarse a ninguna etiqueta.
Arp Amplió la noción del arte en salzando y apostando por el azar y el absurdo. Su objetivo era acercarse a un orden inaccesible, cuestionar lo establecido, abrirse al ser interior y la incansable búsqueda de la forma pura.
"Nuestra obra (refiriéndose también a su esposa, la artista Sophie Taeuber) nos servía para transformar en arquitectura de luz, el dolor más profundo así como el gozo más vivo. Nosotros queremos volver el mundo más simple, trnsformarlo y darle más belleza". (Jean Arp)
A Arp le resultaba indiferentes el dinero y el éxito social. Escapa a cualquier clasificación simplificadora. Fue un pionero de la revolución dadaista y más tarde los surrealistas le reconocieron como a una de los suyos. Se ha mantenido fiel asi mismo, ha sido sencillamente Arp, aquel de quien Marcel Duchamp decía:


Arp est Art / Art est Arp


Jean Arp, el hombre, era sólido, inquieto, espiritual, tajante y liso como un mármol suyo. Contemplad su obra con atención y sabréis cómo era el hombre. (Denise René)

viernes, 17 de abril de 2009

Víctima inconsciente


¿A veces no tienes la sensación de estar ciego? Y otras veces… ¿ no piensas que lo que deberías estar es mudo? mudo, mudo por completo, narices! En tantas ocasiones deberíamos callar… y hablamos, si… más bien despotricamos, llegamos a decir cosas que en el mejor de los casos son tomadas como estupideces y en los peores pueden llegar a ofender tanto como para hacer daño a una persona a la que amamos. Lo más patético: son cosas que realmente no sentimos.
Otras veces un silencio hiere más… el caso es que sea como sea, proyectamos nuestros propios males, problemas, preocupaciones, paranoias… en la persona /personas más cercanas, aquellas que realmente están a tu lado en todos los momentos, buenos y quizá, en mayor medida, malos… porque son en esos cuando realmente los necesitamos, ¿y cuál es el pago? Tú y yo lo sabemos perfectamente ¿verdad?
Hace tiempo deje de confesarme, si, lo hacía… no me preguntes por qué, ni tampoco por qué deje de hacerlo, es lo de menos… lo importante es la certeza que tenemos de saber que confesarse, desahogarse, expresarse o como quieras llamarlo, es una necesidad. Esta necesidad genera a su vez otra necesidad para saciarla, la necesidad de disponer de un medio para expresar aquello que te perturba, ese medio o bien puede ser cualquier superficie donde poder dibujar, pintar o escribir, cualquier material adecuado para modelar, esculpir… un instrumento musical con el que poder componer, improvisar, el propio cuerpo o unas simples cuerdas vocales.
Por último nos falta lo más importante, una persona, una persona que nos escuche, nos observe simplemente, que centre su atención en aquello que intentamos expresar y que por favor no se sienta indiferente ante ello, pues así demostrará que realmente nos ha comprendido. Y eso amigo es lo que necesitamos, comprensión por parte de los demás.
Cierto es que no debiéramos de pedir algo que nosotros no proporcionamos, por ello deberíamos de hacer un importante esfuerzo en cultivar la empatía. 
Sabemos que todos, en menor o mayor medida somos egoístas, rozamos o incluso sobrepasamos los límites del egocentrismo, eso sin tener en cuenta en el estado de ceguera en el que nos encontramos, estado propicio para un mar de prejuicios, odios, indiferencia, pasividad, conformismo, violencia…
Probablemente no nos dediquemos a inmolar edificios por fines ideológicos o vete tú a saber qué, ni tampoco al tráfico humano, ni a abusar de nuestro poder… ¿poder? qué graciosa soy, si el poder lo da el dinero y estamos pelaos´ jajaja bueno, a lo que realmente voy (aunque en un principio no pareciera que fuera hablar de esto… a la marcha he cambiado, es lo que tiene improvisar, todo son ventajas :P) el caso es que no nos consideramos terroristas, ni mal tratadores ni proxenetas, ni delincuentes, ni asesinos ni tampoco responsables de la crisis, y no hablo de la crisis económica, ese es el menor de problemas que atravesamos… hablo de una crisis espiritual de mil pares de narices. El mundo huele a cloaca y os aseguro que tu, tu tía, la vecina y yo somos también responsables de ello. No hace falta ser nada de lo que he enumerado antes, simplemente un ciudadano más que como tal está involucrado en esta espiral terrible.
Lo que voy a decir a continuación, no quiero que se tome al pie de la letra, tampoco pretendo ofender a nadie, es una simple opinión, totalmente subjetiva, puede, que producto de mi ceguera (porque yo también la sufro por desgracia, aunque me estoy tratando para combatirla…) esta sea un prejuicio, pero… necesito expresarme!
Allá voy! pienso que no es menos mal tratador el que maltrata a su esposa o marido o hijo o padre o madre o… que aquel que se maltrata día tras día así mismo, que no es fiel a sus ideas, ni obra de acuerdo a ellas… tampoco es menos asesino aquel que arrebata la vida a alguien que el que no hace nada por paliar la contaminación, la deforestación, el hambre, las guerras… ni es menos terrorista un fanático suicida que cualquier ciudadano que participa en la destrucción del planeta, en consecuencia en la destrucción de la humanidad, (aunque suene muy exagerado) en la autodestrucción, como si se tratase de un terrorista suicida, sin punto de comparación, claro está, pues el suicida lo hace preso de sus temores, convicciones y prejuicios, es un fanático… podría incluso decirse, una víctima, como lo somos desde otra perspectiva nosotros, victimas de nuestro propio ego, de un consumismo desenfrenado, esclavos de este sistema capitalista, responsables de la perdida de determinados valores, de nuestra propia auto destrucción por permanecer pasivos e indiferentes al problema, sin hacer nada por solucionarlo, contribuyendo a empeorarlo, día tras día, a fuego lento… sin embargo, nosotros no nos consideramos eso, claro que no, no somos asesinos, ni terroristas, no atentamos contra los derechos humanos del hombres ni tampoco ponemos bombas, ni hemos asesinado a ninguna persona, ni hemos talado millones de hectáreas de árboles, ni degollamos animales, ni , ni, ni… tan solo nos sobre alimentamos y generamos montones de sobras, basura, mientras otras personas en otra parte del planeta se mueren de hambre, utilizamos nuestro vehículo para ir a la vuelta de la esquina, envenenamos el aire, derrochamos agua y consumimos delirantemente cualquier tipo de producto.
Todo sea en pro de nuestra propia comodidad, de una mayor calidad de vida, en pro de un magnífico sistema, que tenemos que cultivar como buenos ciudadanos alienados que somos, el capitalismo, respaldado por el neoliberalismo. Adelanté, no tienes que hacer nada, limítate a hacer lo que has hecho hasta ahora, valiente ;)
¿Algún día llegaremos al límite de considerarnos todos productos?, ¿llegaremos a consumirnos unos entre otros?, ¿cómo lobos? vaya, vaya... Hobbes llevaba razón... a ver si hay suerte, espero que sólo sea en sentido metafórico como lo he hecho yo, en todo momento, en el texto.

sábado, 4 de abril de 2009

Marcel Duchamp

La diferente percepción que se tiene del arte actual y del arte clásico marca una actitud despectiva, casi insultante, ante las nuevas creaciones pláticas. El cambio de los cánones estéticos, la importancia de la intención, de las ideas, la resolución de hacer del territorio artístico un espacio de reflexión, de crítica y de investigación, hace en definitiva que el arte actual sea visto con recelo. ¿esto es arte?, ¿quién dice lo que es arte y lo que no lo es?. Son tantas las preguntas que tal vez no tengan respuesta, pero las pistas para entender el arte de hoy están en el arte del ayer y en la sociedad contemporánea.
La falta de límites de la creación actual coloca en un mismo lugar el chiste y la crítica social, la fealdad y la ironía, despreciando la formalización y revisando continuamente las fronteras entre lo correcto y lo inesperado. La libertad es sinónimo de arte, y su complemento es la vida. Y esto es arte.
Artículo extraido de la revista EXIT EXPRES número 33

Pobre niña rica


Edith Minturn Sedgwick (nacida el 20 de abril de 1943 en Santa Bárbara, California y fallecida el 16 de noviembre1971 en la misma ciudad), más conocida como Edie Sedgwick fue una actriz y modelo que destacó por ser miembro de una prestigiosa familia de la alta sociedad estadounidense y por haber actuado en varias películas dirigidas por Andy Warhol.
Conoció a Andy Warhol en el apartamento del productor cinematográfico Lester Persky y comenzó a frecuentar la Factory.
Aunque las películas de Warhol no solían obtener éxito comercial y apenas se exhibían fuera de la Factory, la popularidad de Sedgwick en los medios de comunicación masivos fue creciendo. Los medios comenzaron a publicar reportajes sobre sus apariciones en las películas de Warhol y resaltaban su original forma de vestir, que consistía en leotardos negros, mini vestidos y grandes pendientes. Sedgwick también se cortó el pelo y lo tiñó con un spray de color plata, creándose una imagen parecida a la de Warhol y sus características pelucas. En esa época Warhol bautizó a Edie Sedgwick como su "superstar" y era frecuente que acudieran juntos a eventos sociales.
 Aunque Edie Sedgwick apareciera frecuentemente en revistas como
Vogue o Life, no fue aceptada por la industria de la moda. Según la antigua editora de Vogue, Gloria Schiff «en las columnas de sociedad identificaban a Edie Sedgwick con la escena de artistas que consumían drogas y en aquella época había cierta aprehensión en estar envuelto en ese mundo... a la gente le aterrorizaba de verdad. Así que a menos que fueran artistas o músicos muy importantes nosotros nos alejábamos de ello tanto como podíamos. Las drogas habían hecho tanto daño a gente joven, creativa y brillante que teníamos como política oponernos a ese mundo»
Tras su ruptura con la Factory, Sedgwick se instaló en el hotel Chelsea e intensificó su amistad con Bob Dylan y su mano derecha, Bob Neuwirtth, a quienes había conocido en diciembre de 1964. Durante la mayor parte de 1966 Sedgwick mantuvo una relación con Bob Newrith, durante la cual aumentó su adicción a los barbitúricos. La relación se rompió a principios de 1967 ante la imposibilidad por parte de Neuwrith de hacer frente al abuso de drogas y al carácter cambiante de Sedgwick. Aunque Edie Sedgwick también experimentó con drogas ilegales incluyendo opiáceos, no hay evidencia de su adicción a la heroína. Tras no ser seleccionada por Norman Mailer para participar en su obra teatral The Deer Park, en abril de 1967 Sedgwick comenzó a trabajar en la película underground Ciao! Manhattan 1969 fue hospitalizada en la sección de psiquiatría del Cottage Hospital después de ser detenida por la policía local por asuntos relacionados con las drogas. Durante su estancia en dicho hospital Sedgwick conocería a otro paciente llamado Michael Post con el que más tarde se casaría.
En el verano de 1970 Sedgwick estaba hospitalizada de nuevo, pero consiguió abandonar la clínica bajo la supervisión de dos enfermeras para finalizar el rodaje de Ciao! Manhattan. También contó la historia de su vida en unas cintas de audio conocidas como The Ciao! Manhattan Tapes.
Cuando se casó con Michael Post en julio de 1971, Sedgwick había dejado de beber y de consumir drogas, una abstinencia que duró hasta que en octubre su médico le recetó barbitúricos para sobrellevar el dolor de una enfermedad física. Sedgwick comenzó a pedir más pastillas a su médico y a fingir que las había perdido para que le proporcionase más.
En la noche del 15 de noviembre Sedgwick acudió a un desfile de moda en el Santa Barbara Museum y a la fiesta posterior, donde fue atacada verbalmente por un asistente bebido que le calificó de heroinómana. Sedgwick llamó por teléfono a su esposo para contarle lo ocurrido, tras lo que Post fue a la fiesta y llevó a su esposa a su apartamento. Una vez allí, Post dio su medicación a su esposa y los dos se durmieron. Cuando Post se despertó a la mañana siguiente a las 7:30, Edie estaba muerta.

Andy Warhol


Lo que es genial de este país es que América ha iniciado una tradición en la que los consumidores más ricos compran esencialmente las mismas cosas que los más pobres. Puedes estar viendo la tele y ver la Coca-Cola, y sabes que el Presidente bebe Coca-Cola, Liz Taylor bebe Coca-Cola, y piensas que tú también puedes beber Coca-Cola. Una cola es una cola, y ningún dinero del mundo puede hacer que encuentres una cola mejor que la que está bebiéndose el mendigo de la esquina. Todas las colas son la misma y todas las colas son buenas. Liz Taylor lo sabe, el Presidente lo sabe, el mendigo lo sabe, y tú lo sabes.